El currículo tiene como función fundamental la organización de la práctica docente, es la sistematización de lo que el maestro tiene que realizar en el aula, por lo tanto, es el conjunto de objetivos, destrezas, contenidos, metodología y evaluación relacionados entre sí, que orienta la acción pedagógica, de tal manera, que los docentes en el proceso del ínter aprendizaje tienen que considerar como referencia los niveles de concreción curricular.
El proceso de concreción constituye los pasos o fases que se deben observar para ir del currículo nacional a la planificación del currículo institucional y el de aula, es decir, del primer nivel de concreción al segundo y tercer nivel de concreción. Estas fases le permitirán al maestro orientar el currículo nacional a situaciones más específicas y concretas de acuerdo al contexto, realidades y necesidades de la institución educativa como también del aula y de sus alumnos.
1.4.1 Primer nivel de concreción del currículo o macro currículo
El primer nivel de concreción del currículo es el que proviene de las políticas del Ministerio de Educación y Cultura, es el nivel Macro. “Es el producto de un proceso de construcción de consensos en el que han intervenido científicos, especialistas, pedagogos, psicólogos, antropólogos, empresarios, maestros, quienes han establecido los objetivos, destrezas, contenidos comunes obligatorios a nivel nacional, las orientaciones o criterios metodológicos generales y de evaluación.
Por lo tanto, no es exhaustivo, permite que cada institución y cada profesor defina, a partir de lo establecido, los elementos curriculares que se correspondan con la realidad inmediata y con las necesidades de la comunidad y de los estudiantes.”[1]
1.4.2 Segundo nivel de concreción del currículo o meso currículo.
“En este nivel la acción corresponde a directivos y profesores de las instituciones educativas, tienen como punto de partida el primer nivel y son adaptaciones curriculares en consideración del contexto institucional.
Es el conjunto de decisiones sustentadas y articuladas que permiten concretar el diseño curricular base en programas adecuados a un contexto específico, en el que es prioritario considerar las necesidades educativas básicas.
Lo expuesto significa que se pueden especificar más los objetivos, priorizar o agregar más las destrezas, adecuar o incluir contenidos, definir y proponer metodologías, recursos y escoger o diseñar instrumentos de evaluación. Es la instancia de crear un currículo propio institucional.”[2]
1.4.3 Tercer nivel de concreción del currículo o micro currículo
“Consideramos el de mayor importancia, tiene como base el nivel anterior y se sitúa en el ámbito de acción en el aula. Compete al maestro y contiene los elementos curriculares básicos. Es la unidad de trabajo correspondiente a un proceso de enseñanza aprendizaje articulado y completo, en el que se concretan objetivos, destrezas, contenidos, procedimientos, actividades de enseñanza aprendizaje e instrumentos de evaluación. Todo esto, de acuerdo a las necesidades y características del grupo de alumnos.”[3]
Este nivel de diseño curricular orienta la intervención pedagógica del
maestro y por lo tanto, la concreción educativa en el ámbito del aula. “El
programa curricular institucional es el referente para que cada docente elabore
el plan de unidades didácticas. Para desarrollar esta programación de aula, es
preciso desglosar los objetivos, las destrezas y contenidos del programa
curricular institucional en un número apropiado de unidades didácticas,
debidamente secuenciadas a fin de llevar a cabo los procesos de enseñanza-
aprendizaje.”[4]